La propiedad intelectual es un concepto muy aplicado en el diseño gráfico, ya que permite
a los creadores proteger sus proyectos y obras originales, pues consiste en la protección jurídica que se otorga a aquello creado por la mente de una persona que es susceptible de explotación económica. Dicho resguardo puede aplicarse tanto a productos físicos como a elementos intangibles.
Es importante
que como diseñadores gráficos conozcamos nuestros derechos para evitar que terceros los
utilicen sin autorización, pues estos permiten al autor decidir el uso de sus obras
y ofrecen protección contra el plagio, además, los derechos de propiedad intelectual otorgan
beneficios financieros, ya que el tiempo y esfuerzo invertidos en la creación pueden
traducirse en una retribución económica.
Cabe resaltar, que en nuestros días, a pesar de estar rodeados de tanta información, aún existe la falta de rigurosidad académica respecto al tema de la
propiedad intelectual, ya que muchas universidades no abordan este aspecto en sus
programas de estudio, lo que provoca que los recién egresados desconozcan cómo
proteger sus diseños, aparte de que algunos docentes permiten que los estudiantes utilicen
imágenes y elementos de internet sin analizar si cuentan con los derechos necesarios, lo
que fomenta el plagio involuntario, por ello, te compartiré un poco más de información al respecto:
La propiedad industrial y sus ramas
La propiedad intelectual se divide en varias ramas, como el derecho
de autor, propiedad industrial, marcas, patentes y secretos industriales, donde cada una
tiene normativas específicas que permiten la protección de diferentes tipos de creaciones.
El derecho de autor protege la expresión de una idea, pero no la idea en sí misma, lo que
significa que una obra original, como una ilustración o un diseño, está protegida desde el
momento de su creación, sin necesidad de registro. Sin embargo, se recomienda registrar
las obras para evitar problemas legales.
De igual manera, está la protección del derecho de autor, que varía según el país, pero que
en México dura 75 años después de la muerte del autor, y en algunos casos, si no hay
herederos que reclamen los derechos, la obra pasa a dominio público.
La propiedad industrial engloba el conjunto de derechos que un individuo o una sociedad tienen sobre una marca, un diseño, una creación o una invención. Mediante los mismos es posible que defienda y controle sus intereses y regule su explotación económica. Los derechos de propiedad industrial y su legislación son relativamente recientes en el ámbito económico, debido a la proliferación de nuevos mercados y el desarrollo de las tecnologías a nivel global.
Asimismo, las marcas permiten diferenciar un producto o empresa de su competencia, y
pueden componerse de elementos como logotipos, colores o nombres comerciales,
resultando esencial registrar una marca para evitar que terceros la usen indebidamente, en
México, la institución encargada de estos registros es el IMPI.
Por otro lado, las patentes protegen invenciones y permiten que los creadores sean
recompensados por su innovación, su duración es de aproximadamente 20 años, y luego
pasa a dominio público. Es fundamental que los diseñadores comprendan que no todas las
creaciones pueden ser patentadas, ya que se deben cumplir requisitos de originalidad y
aplicabilidad industrial.

Conclusión.
Proteger la propiedad intelectual y los derechos de autor es fundamental para los diseñadores gráficos y animadores digitales, pues garantiza la seguridad legal y potencia el valor económico de sus creaciones.
Por lo tanto, conocer sus derechos, registrar sus obras y establecer contratos claros al vender diseños no solo les permite ejercer su profesión con mayor confianza, sino que también fomenta un entorno creativo ético, basado en el respeto y la originalidad, además, mantenerse informado sobre la evolución de las leyes de propiedad intelectual y promover una cultura de colaboración fortalece la industria y protege la innovación.
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